Anuario 2020: LA "CEGUERA EDUCATIVA" TUVO UN FUERTE IMPACTO DURANTE LA PANDEMIA EN JUJUY

JUJUY 27 de diciembre de 2020 Por Fernando Burgos
La pandemia del coronavirus tuvo un terrible impacto en la provincia de Jujuy: Aulas totalmente cerradas durante todo el ciclo lectivo; estudiantes que no pudieron acceder a los mínimos conocimientos; imposiciones salariales y quita de derechos a los docentes; obras de infraestructura totalmente paralizadas, marcaron el rumbo de la educación en un año que debe ser cuidadosamente asimilado para no volver a repetir los mismos errores.
conflicto educacion

Quienes transitan por el barrio Gorriti de nuestra ciudad, por inmediaciones del Servicio Penitenciario, podrán observar cómo se encuentra la obra de ampliación del Colegio Nacional Armada Argentina que se inició el 16 de octubre del 2018. La obra, tenía  una inversión superior a los 40 millones de pesos y debía brindar instalaciones modernas y flamantes a los jóvenes que cursan estudios secundarios de la institución.

obras colegio armada argentina

Dos años después, el edificio muestra un cierto avance de las obras, pero está en un abandono total. Prácticamente se paralizó todo con la llegada de la pandemia y durante este año no se ejecutó ningún trabajo, razón por la cual se deberá pensar que hacer con los 700 estudiantes que concurren a ese establecimiento en febrero del próximo año cuando se inicie el ciclo lectivo. 

Desde el Ministerio de Educación, se niegan a dar explicación sobre el avanza de obras del edificio, ni cuanto le costará al Estado finalizar las obras.

Ejemplo como estos, existen en toda la provincia, obras inconclusas, proyecto que quedó en promesas y edificios que son superados por los yuyos, alimañas y el abandono del Estado.

José tiene 9 años, vive en el Barrio Mariano Moreno sobre calle República Dominicana. Con curre a la escuela del Barrio, que queda exactamente a tres cuadras de su domicilio. Sus padres son trabajadores independiente y de escasos recursos. Tiene cuatro hermanos, ninguno tiene acceso a un celular, simplemente porque sus padres no pueden pagar un abono. Ese fue el principal motivo por el cual en todo el año no pudo cursar el quinto grado de la primaria. Pero además hubo desidia de sus docentes y una evidente falta de coordinación de las autoridades de Educación, para llegar a este tipo de casos en la ciudad capital. 

Cuando le preguntamos a José si pasó de curso, nos responde: “No sé, porque no fui la escuela”. En este caso es el mismo de miles de niños jujeños que no tuvieron acceso a la tecnología para poder cursar. Pero también hubo un evidente abandono del Estado porque hasta el año pasado las escuelas tenían una matrícula fija de alumnos. Docentes y personal administrativo y Directivos de esa escuela saben quiénes pasaron de curso y quienes no, y al notar la ausencia en las clases virtuales de un alumno, debieron intervenir inmediatamente, habiéndolo personalmente o a través de un asistente social. Pero en todo el año,  nadie se acercó a la casa de José a preguntar qué pasó con él y sus hermanitos. 

A pesar de que no hubo actividad en las aulas, los conflictos con los docentes crecieron este año. La quita o el avasallamiento contra los derechos consagrados en el Estatuto Docente, fue uno de los principales motivos. El traslado de los maestros a sus lugares de trabajo fue el primer foco de conflicto que se sucedió cuando se anunció un “fallido” vuelta a clases. 

La problemática comenzó cuando los docentes fueron a tramitar los abonos por derecho adquiridos y se enteraron que eran semanales y que no les alcanzaban para las distancias que deben recorrer. Al ser tantos años con abono diario, un cambio de este tipo genero inconvenientes al sistema de vida adaptado de los profesores que deben replantear su economía, sumado a la crisis.

Luego se violentaron otros derechos, como la representación en la Junta de Calificación, traslados, etc. Pero el mayor reclamo se suscitó cuando una resolución del Ministerio de Educación obligaba a los maestros a quedar bajo la disposición del COE para realizar tareas sanitarias esenciales. 

Según detallaba la Resolución N°1966 firmada por Isolda Calsina, la situación epidemiológica de la provincia de Jujuy genera “una necesidad impostergable” de afectar personal del Ministerio de Educación al COE para llevar adelante tareas esenciales dentro de la emergencia sanitaria. La medida tuvo quedó sin efecto luego de una fuerte protesta.

El retorno a clases de forma presencial en noviembre también fue un dolor de cabeza para los docente por la escasa información que se conocía respecto a cómo iba a ser este retorno generó más dudas que certezas en toda la comunidad educativa. “Vamos a volver a las clases presenciales sin garantizar sanitización y condiciones edilicias dignas” pidieron los docentes. 

El lamento durante el año no fue solo de los docentes. Los alumnos perdieron su Fiesta Nacional de los Estudiantes por la incapacidad del ENTE no poder organizar actividades virtuales o encuentros de poca convocatoria. Además la promo 2020 terminó un pésimo año cuando se le prohibió realizar la tradicional Cena Blanca y Pasarela por las calles de la ciudad. 

En educación, fue un año para el olvido no solo por la pandemia, sino también por la incapacidad de las autoridades que demostraron la falta de capacidad para improvisar y llevar adelante un calendario escolar en un contexto de pandemia. 

 

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