El intento de Cristina Guzmán de resucitar en la agenda pública a fuerza de sensacionalismo chocó contra una pared legal. A través de una carta documento, firmada por Ignacio Ezequiel Bruera, presidente de la empresa estatal CANNAVA S.A.U., se dejó en evidencia la campaña mediática que intentó montar la militante libertaria sobre supuestas actividades ilegales en Finca El Remate (Palpalá) tildándolas de "marihuanera clandestina".