
The New York Times: FUE UN MILAGRO QUE EL PAPA FRANCISCO SALIERA DEL HOSPITAL, AFIRMÓ SU MÉDICO
“Es terrible”, jadeó el papa Francisco durante una crisis respiratoria el mes pasado. Con la mano magullada por los pinchazos y la saturación de oxígeno bajando peligrosamente a 78 durante su larga hospitalización, el papa reconoció con voz entrecortada que podría morir. Le tomó la mano a su médico.