Talleres de Perico de Aniversario: “CADA DÍA TE QUIERO MAS…”

DEPORTES 04 de abril de 2020 Por El Expreso de Jujuy
Por Daniel Colqui. Viejo y glorioso Talleres de Perico, te escribo y te acompaño en este día, que parece extraído de un número de lotería, 4 del 4, del 44, ¡76 años de vida mí amado club!... Bendito aquel día que dejamos la canchita en donde hoy se levantan los árboles y las flores de la plaza de mi ciudad.
atletico talleres

Cuando nos llamábamos Rácing, y decidimos concurrir al taller mecánico de Don Napoleón del Moral, para dibujar los destinos de una bisectriz perfectamente trazada justo al centro del corazón periqueño. 

En ella confluían, sueños, pasión, mística e identidad de pueblo. Todo eso de lo que se encargó de hacer respetar, tu bullanguera hinchada. Fiel gentío, que comenzó a seguirte desde la vía del tren que partía de la “Estación Perico”, en donde el ocurrente periodista Eduardo Balmoré anunció diciendo: ¡parte el “ EXPRESO” de hinchas siguiendo a Talleres hacia el ramal jujeño! .

Para entonces, ya había dilucidado cual sería tu sagrada camiseta, entre la ídem del Peñarol uruguayo o Correos de Jujuy, amarillo con negro, simbolizando que de ese taller mecánico, el aceite y grasa, eran tu génesis y esencia existencial. Hasta que en medios de cabildeos y disquisiciones futboleras, fue el azul oscuro y luego Francia, que fueron tu bandera que ya ondeaba por el cielo de una ciudad pujante y de campos tabacaleros. Ya tenías destino de protagonista, por tu épica estirpe de aguerrido equipo, y por tu gente que comenzó a transformarte en ciclópea hueste de las canchas jujeñas. 

Qué bonito fue enrolarte en la Liga, tu nombre entre los demás… ¡ Genial Oscar Asmuzi !, jamás habrá jugada magistral como la suya, sorteando la excusa de los 30 kilómetros para poder afiliarse, cuando de la manga sacó el documento del ferrocarril, para ganar con ese regate de delegado, con esos 29,600 km, ganándoles así uno de los partidos más difíciles de tu vida institucional. El norte tenía que saberlo, pues Talleres saltaba al centro de la escena, a pesar de algunas malas voluntades. Glorioso Talleres, desde ese año 58 ya estabas en el entrevero que se armaba en la catedrática Tablada, como también en el Plinio Zabala. 

Hombre generoso don Plinio, benefactor nuestro como Horacio Guzmán cuyos gestos, nos dieron la chance de tener nuestro temible cementerio de los elefantes. Así en los años 60 iniciaste una huella prolífica y superadora, con el revolucionario Manuel Blanco convocando a aquellos muchachos del mejor cuarto de hora que haya tenido un club con incipiente historia. 

Talleres y su primer campeonato en el 64, con nombres que son de constelación en la dimensión azul de la nostalgia. Se escucha aún la voz del estadio anunciando a la muchedumbre de la tribuna de la avenida Santibáñez: en el arco, Baigorriaaa ! , Ordoñez, Suarez, Ovanesof, Tooozzini, Valenzuela, Acuña, Esparza, Pascual y Villaaaagra! 

Ese equipazo que concurrió al torneo propiciado por Boca Juniors en Capital Federal, el orgullo de haber sido el primer equipo representando a Jujuy a nivel nacional. Y a partir de allí, la lucha cotidiana del fútbol de entrecasa, en procura de alcanzar siempre la gloria tan ansiada. ¿Para qué regodearnos en un día festivo como ahora?, aunque podríamos ser incorregiblemente presuntuosos al decir, que nunca sufriste descenso alguno como otros, y que un día con un diez a uno vencimos a uno de nuestros clásicos rivales. 

No ¡qué va!, si basta con decir que invadimos muchos lugares a donde ibas, y que emprendimos un éxodo, vayas donde vayas. Es cierto entrañable Talleres, fuiste alegría y fuiste tristeza, como son los amores que nunca pueden olvidarse, como dice un sentido bolero. ¡Talleres, Talleres de mi vida!, quisiera parafrasear así esta letra de un tango… Quiero reconocerte por tu galanteo con episodios que pudieron ser apoteosis, como cuando un Nacional se nos fue de las manos. 

Aunque quedarán algunos nombres acuñados, como los de Taralli, Sanchez, Almaraz, Fontana, Baldovino, Salvagna, Ruiz o Márquez; cuando nunca estuvimos tan cerca de un grito y de un trago a la salud de nuestro pueblo colosal. Aunque siempre serás “azulejo”, como Caliva, Anachuri, Pianetti, Gelmetti , Duarte y los hermanos García. Como también serás eternamente “sangre azul”, por “tito” Camargo, Nina, “flecha” Romero, el “flaco” Paz, el “gaucho” Saluzo, Arias, el “negro” Vega, Pisculiche… Nunca olvidaremos, aunque nos traiciones la memoria, a los que lucharon por darte vida en abundancia como dice “tata” Dios, porque tantas veces te caíste, mas siempre te levantaste, ayer hoy y siempre, Talleres inmortal. 

Como la tarde de Perico, y ese penal de “Tawali” Arce que obnubiló nuestros sentidos, como cuando también resucitaste de la mano de Aniceto, con “gol de oro” Mora, en la consagratoria jornada en Santiago del Estero. Por eso, simplemente gracias a los muchachos de entonces, por “cortito” Farfán, “polaco” Gawlick, el “facha” Jaquet que ya no está de manera corpórea, cuya alma todavía mete entre las piernas que osan desafiarte. Me podrá fallar la retentiva, pero nunca mi corazón agradecido… Hoy quisiera abrazarme con todos los que fueron ungidos por el aliento que partía de “la tribuna de la feria”, como los de “estación Perico”. ¡Que grite la platea, la popular también!, como cantaba la partitura tribunera, como ¡soy Tallereees, Talleres yo soyyy! en ese coro multitudinario y perenne que fluye todavía en algún estadio. Al fin y al cabo, si no se sufre no es Talleres, y si no se goza, no es Perico sin intermedios. Por eso me detengo en una plegaria por aquellos, “los ángeles del camión”, que aún después de la muerte, todavía dicen presente con sus trapos. 

Hoy estamos todos juntos en tu cumpleaños inconmensurable Talleres, y tantos dirigentes, jugadores e hinchas que ya partieron, un ratito bajarán de su platea celestial para estar contigo. ¡Pues claro que a Talleres lo hace grande su gente!, por eso en este día te rogamos “expreso azul” de nuestros sueños, despierta de tu reposo de viejo gladiador futbolero, abre tus ojos gigante dormido, que quedan muchos más anhelos de domingo… Dicen que los clubes son una razón inexplicable, un sentimiento que no se puede parar. Solo sé que hay amores eternos, y que cada día y años que pasan, el corazón late más fuerte. Y aunque el tiempo pase para todos inexorable, le seguiré cantando a tu memoria diciendo ¡Soy de Talleres y cada día te quiero más!.

El Expreso de Jujuy

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