Caso del Policía: LA RESPONSABILIDAD DE LA CUARENTENA NOS VUELVE A LLAMAR LA ATENCIÓN

JUJUY 18 de junio de 2020 Por Fernando Burgos
El nuevo caso “índice” del policía que contrajo coronavirus en la ciudad de La Quiaca y luego contagió al menos a ocho personas más, pone en evidencia que nuevamente ha fallado aquel viejo adagio que viene pregonando el gobernador Gerardo Morales: la cuarentena obligatoria.
REUNION GOBIERNO

Cuando se conoció el caso del camionero de Fraile Pintado se insistió en la necesidad de realizar cuarentena; que los camioneros luego de retornar de cualquier viaje fuera de la provincia, necesariamente deben realizar al menos siete días de cuarentena en sus domicilios y de no salir al menos que tengan que volver a viajar. De esta manera, se prevenía la posibilidad de transmitir el virus cuando la persona es asintomática.

El policía, A.R. volvió de La Quiaca, una zona caliente con el tema del coronavirus, por lo que está sucediendo en la vecina ciudad de Villazón. Continuó con su vida en forma normal, no se privó de nada, volvió a viajar junto al Jefe de Policía, tuvo vínculos familiares, visitó al dentista sin informar que había estado fuera de la ciudad y sobre todo en La Quiaca.

Al regresar la delegación que estuvo en La Quiaca junto al gobernador Morales, no se les practicó ningún test a los funcionarios, ni personal de seguridad.

Evidentemente algo falló. En el tablero de Ajedrez el “alfil” que debe proteger al rey, quedó herido de gravedad, pero no por mérito del enemigo, sino por propio descuido y por desidia de las autoridades del COE.

Según información a la que se pudo acceder de fuentes policiales, A.R. el jueves 4 estuvo en La Quiaca junto al Jefe de Policía Juan Segovia, el Secretario de Seguridad Juan Tejerina y el chofer H.C., todos  retornaron en el mismo vehículo. A ambos funcionarios policiales se les practicó el test PCR y dieron negativo.

El domingo A.R. volvió a viajar esta vez a Fraile Pintado y a Calilegua acompañado nuevamente por el Jefe de Policía Juan Segovia y el chofer L.G.

El sábado y domingo hizo vida familiar, debido a que estaba de franco y no fue a trabajar. El día lunes retornó a las actividades, estuvo en la central de policía, al igual que el día martes. Nuevamente estuvo junto al Jefe Segovia, en la Central de Policía, compartiendo horas de trabajo con el Secretario D.R. y el chofer C.

El miércoles se hizo atender en un  Centro ontológico ubicado sobre calle Necochea detrás de la Escuela Normal. Posteriormente se fue a correr, según declaró.

El domingo, llevó a su hermana G.E. P.  a la clínica del Rosario  porque estaba síntomas como fiebre y disnea, donde le realizaron el hisopado a ambos. El policía ya presentaba síntomas como dolor de cabeza, falta de aire y fiebre y dolor retrocular. Lo hisopo el Dr. Castro y ambos dieron positivos.

Está claro que es necesario la cuarentena, que las mismas autoridades del COE deberán revisar los protocolos para el caso de los funcionarios y el personal de seguridad que acompaña al gobernador, especialmente luego de cada salida  al interior. Los demás funcionarios del gobierno deberían evitar salidas y coordinar toda actividad o acción a través de otras vías y no necesariamente exponer a toda una población.

Hasta el día miércoles, se habían realizado más de 200 test PCR a personas vinculadas con el caso “índice”  y la hermana, de las cuales surgieron siete casos positivos.

Para el gobernador Morales, “estamos en el ojo de la tormenta, atravesando el momento crítico de la definición del caso”, situación que se podría haber evitado si se respetaba el protocolo de la cuarentena.  

También se trabajó en el árbol de contactos de todas las personas que dieron positivo. Sin embargo para el gobernador se trata solo de “un caso que todavía no quiere decir que hay circulación local”.

De los 200 test PCR, que se practicaron durante la jornada del miércoles, referido a todo el árbol de contacto, se conocieron los resultados de 115 estudios. De esos, 108 casos dieron negativos y 7 positivos.

Cuatro casos de estos siete, corresponden al parientes mas cercan del caso índice (policía): la madre, hermana y dos sobrinos que dieron positivos, al igual que dos compañeros de trabajo más cercano, uno que durmió con él en La Quiaca en una casa de una familia amiga de ellos y el otro compañero que trabaja en la jefatura de policía.

El Jefe de Policía, que le dio negativo en el test rápido. Pero además se encuentran 36 efectivos de la policía en cuarentena, con resultado negativo de los test.

“Hay una séptima persona que trabaja en un centro médico odontológico, que tiene una carga viral bastante baja, como la del segundo caso de la hermana del agente de policía. Ya se armó todo el árbol de contacto de esta persona, se testearon 27 odontólogos, dieron negativos” afirmó Morales.

También se trabajó en Ciudad Perico, donde todos los casos de contacto estrecho de la hermana del caso índice dieron negativos, un resultado alentador para las autoridades sanitarias de esa localidad.

Pero aún restan testear a 12 personas de Perico que también tuvieron contacto con la hermana del Policía.

Si bien en San Salvador y en las localidades donde se volvió a Fase 1, no hay todavía circulación viral, es importante que la población se mantenga en sus domicilios y evitar la circulación del virus.

Pero también es importante que cada municipio adopte sus propias medidas y no permitan el tránsito de las personas, especialmente donde se detectaron casos confirmados y casos sospechosos.

 

 

Te puede interesar