
Francisco sorprendió con su saludo: LA ENFERMEDAD ES UNA ESCUELA DE AMOR, DIOS NO NOS DEJA SOLOS
El saludo de Francisco al final de la misa por el Jubileo de los enfermos y el mundo de la sanidad: "¡Muchas gracias!" El arzobispo Fisichella, delegado del Papa, presidió la misa por el Jubileo de los enfermos y del mundo de la sanidad y leyó la homilía del Pontífice: "No releguemos a los que son frágiles, alejándolos de nuestra vida".