
Punto final a la polémica: BERNIS FRENÓ EL PROYECTO DE VIOLENCIA DIGITAL
Fernando Burgos
En medio de la creciente alarma social y política generada por la presentación del proyecto de ley de "Prevención y Erradicación de la Violencia Digital", el vicegobernador y presidente de la Legislatura de Jujuy, Alberto Bernis, salió al cruce de las críticas y llevó tranquilidad a la ciudadanía al confirmar de manera categórica que la norma no avanzará en el recinto parlamentario.
El proyecto (identificado como 696-DP-26) había sido impulsado por los diputados oficialistas Adriano Morone y Santiago Jubert, pertenecientes a su propio espacio político (Frente Jujuy Crece).
Sin embargo, Bernis fue contundente al marcar la postura de la conducción legislativa frente a cualquier atisbo de censura: “Este tema hay que cortarlo porque no se va a tratar. Nunca vamos a sancionar una ley que corte la libertad de expresión”, aseveró.
Polémica y marcha atrás
La iniciativa había encendido las alarmas en distintos sectores al contemplar reformas al Código Contravencional que incluían penas de hasta 15 días de arresto y multas de hasta $20 millones por publicaciones, comentarios o contenidos digitales considerados "hostigamiento" o "afectación del honor". Pese a que el texto contemplaba aspectos ponderados como la sanción a la difusión de imágenes íntimas no consentidas y la suplantación de identidad (en sintonía con la Ley Olimpia), las cláusulas sobre expresiones en redes sociales desataron duras advertencias por su inconstitucionalidad y el riesgo de censura previa.
Ante el revuelo generado, Bernis ratificó de forma contundente el compromiso de la gestión con la libertad de prensa e información: “Nosotros nunca vamos a sancionar, lo dije ya públicamente; es más, no vamos a tratar cualquier ley que corte la libertad de expresión, la libertad de prensa”.
El titular de la Casa de Piedra aclaró además que no formó parte de la redacción del texto, aunque mantiene su acompañamiento a las decisiones generales del bloque. En su análisis, opinó que la propuesta “no fue bien comunicada y hubo una mala interpretación” de sus alcances.
La inviabilidad del control digital
Respecto de los mecanismos punitivos planteados en la norma dentro del ámbito contravencional, el Vicegobernador reconoció la complejidad técnica e operativa que implicaría pretender auditar la conversación en las plataformas virtuales.
“Es muy difícil controlar ese tipo de cosas, me parece casi imposible”, señaló, al tiempo que remarcó el vertiginoso avance de la inteligencia artificial como un factor decisivo que vuelve impracticable cualquier intento de fiscalización legislativa. “Hacer leyes para que no se puedan cumplir no tiene sentido, hoy por lo menos”, sentenció.
Finalmente, Bernis no ajenó el debate a la realidad del impacto personal y familiar que provocan las campañas difamatorias o las acusaciones falsas en las redes sociales. No obstante, diferenció los canales institucionales vigentes de los intentos de regulación desmedida: “Cuando es justa, es justa, no hay problema, se puede denunciar, ir a la justicia, decir las cosas; pero es duro cuando injustamente te acusan de algo”, concluyó, dejando en claro que el camino debe ser el fuero ordinario y no normas contravencionales que pongan en riesgo los derechos fundamentales de los jujeños.



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